El 20 de marzo de 2026, el Four Seasons I zarpó de Málaga con destino a La Valeta.
La fecha no fue casual. Ese día coincidía con el 65.º aniversario de Four Seasons. La compañía había abierto su primer hotel el primer día de la primavera de 1961.
Era, en términos de imagen de marca, el lanzamiento más calculado que la compañía había realizado en décadas.
Y el más ambicioso: por primera vez en su historia, Four Seasons salía a navegar.
Un proyecto que llevó años en construcción
La idea de llevar el sello de Four Seasons al mar circuló en la compañía durante años antes de materializarse.
El lanzamiento de Four Seasons Yachts no solo responde al crecimiento del segmento de lujo en el mar, sino también a una estrategia más extensa: ampliar la presencia de la marca hacia experiencias cada vez más personalizadas y exclusivas.
“Es una continuación de la ambición pionera de Four Seasons”, señaló Alejandro Reynal, director ejecutivo de la compañía, al presentar el proyecto.
El resultado es el Four Seasons I, construido por Fincantieri, el astillero italiano responsable de algunos de los cruceros más sofisticados del mundo.
El buque es el primero desarrollado bajo el programa Navis Sapiens de Fincantieri, una arquitectura digital integrada que utiliza inteligencia artificial y datos en tiempo real para reforzar la seguridad, la eficiencia operativa y la capacidad de evolución tecnológica.
Con 34.000 toneladas de registro bruto y 207 metros de eslora, el barco tiene dimensiones propias de un crucero de tamaño medio, pero ofrece una propuesta radicalmente diferente.
95 suites, ninguna cabina interior
El diseño es obra de Tillberg Design de Suecia; los espacios sociales, de Martin Brudnizki Design Studio; la dirección creativa, de Prosper Assouline, y la construcción corrió por cuenta de Fincantieri.
Fruto de esta colaboración, la embarcación no tiene cabinas interiores. Las 95 suites ofrecen vistas al mar, terrazas privadas y, en varios casos, piscinas tipo plunge (o de inmersión).
Su diseño evoca la época dorada de la vida en alta mar, inspirándose en el legendario superyate Christina O, reinterpretado con una perspectiva contemporánea.
En el interior, la tecnología de las suites incluye la primera televisión transparente del mundo instalada en un barco, desarrollada exclusivamente para Four Seasons Yachts por Bang & Olufsen y LG, que gira para verse desde cualquier ángulo y se vuelve invisible cuando no está en uso.
Las categorías van desde la Seaview Suite de 44 metros cuadrados hasta la Funnel Suite, que ocupa cuatro niveles, suma 470 metros cuadrados y cuenta con cocina privada, gimnasio interior y exterior y baño de vapor.
El yate opera con una proporción de un miembro de la tripulación por huésped, lo que lo acerca más al funcionamiento de un yate privado que al de un crucero convencional.

La marina transversal: el elemento diferencial
La marina transversal del yate se abre a ambos lados de la embarcación y se convierte en un refugio privado con acceso directo al mar, deportes acuáticos y un programa de actividades adaptado a cada destino.
Instalaciones de esta magnitud y diseño son sumamente escasas en alta mar, lo que sitúa al yate entre los pocos en el mundo que ofrecen un acceso tan directo e inmersivo al agua.
Estos son los llamados Marina Days: jornadas en las que el barco ancla en aguas tranquilas, abre sus plataformas y pone el mar literalmente al alcance de la mano.
No hay escalas en grandes puertos turísticos; no hay multitudes. El objetivo declarado es exactamente lo contrario del crucero tradicional.
Itinerarios: Mediterráneo en verano, Caribe en invierno
En su temporada inaugural, el Four Seasons I recorre el Mediterráneo. El itinerario combina destinos conocidos como Saint-Tropez o Bodrum con enclaves menos frecuentados como Hydra o Kotor, además de rutas por las islas griegas y la costa croata.
En total, ofrece 32 itinerarios que exploran 130 destinos en más de 30 países, con programas en el Mediterráneo en verano y en el Caribe y las Bahamas en invierno.
Los cruceros por el Caribe arrancan desde 19.900 dólares por suite en rutas de siete noches que incluyen destinos como St. Barts, Nevis, las Granadinas, St. Lucia, Barbados y Aruba.
En la gama más alta, la Funnel Suite supera los 24.000 dólares por travesía, según datos publicados por USA Today en el momento del lanzamiento.
Qué sigue: el Four Seasons II llega en 2027
Este debut marca el inicio de una expansión global. El Four Seasons II está previsto para 2027.
La marca aspira a consolidar una categoría propia dentro del mercado de ultralujo náutico, en la que la distinción no pasa por el tamaño del barco sino por la densidad del servicio y el grado de exclusividad.
En un sector donde la competencia se mide en metros cuadrados de spa y variedad de restaurantes, Four Seasons apuesta por algo más difícil de replicar: llevar a la alta mar lo que lleva 65 años construyendo en tierra.