El turismo de bienestar ya mueve más de 525.000 millones de dólares al año y se proyecta que alcanzará los 910.000 millones en 2030, según datos del mercado global.
Ese crecimiento no responde solo a una moda: refleja un cambio real en cómo las personas eligen dónde ir y qué esperan llevarse al volver a casa.
En ese contexto, la revista especializada EatingWell publicó en mayo de 2026 su primer ranking de ciudades de bienestar en Estados Unidos.
La selección, elaborada con datos de calidad del aire y del agua, índices de accesibilidad peatonal, acceso a mercados de productores y oferta de espacios naturales, fue revisada por un panel de seis expertos en salud y viajes.
Todas las ciudades elegidas tienen menos de 150.000 habitantes y están a menos de una hora de un aeropuerto importante.
El resultado es un mapa de siete destinos que no se parecen entre sí, pero comparten un denominador: facilitan que el viajero regrese sintiéndose mejor de lo que llegó.
1. Ann Arbor, Michigan: la ciudad con mejor infraestructura de fitness
Con 124.000 habitantes y la Universidad de Michigan como eje vertebrador, Ann Arbor obtuvo una puntuación de 98 sobre 100 en accesibilidad peatonal.
La ciudad tiene una densidad inusual de estudios de fitness: SoulCycle, Orangetheory, CrossFit en Wolverine Strength and Conditioning, Pilates en Core Collective y entrenamiento de fuerza en Valor Strength and Performance, entre otros.
En invierno, ese ecosistema de gimnasios reemplaza lo que en verano ofrece la red de lagos, arroyos y senderos urbanos.
En cuanto a la oferta gastronómica, la ciudad combina opciones de alta proteína en Zingerman’s Delicatessen, cocina india vegana en Earthen Jar y menús de temporada en Dixboro House, un restaurante con huerta propia.

2. Kihei, Hawái: agua, sol y un ritmo que no exige nada
En la costa suroeste de Maui, a 25 minutos del aeropuerto de Kahului, Kihei se presenta como una alternativa asequible a los grandes resorts hawaianos.
La temperatura máxima promedio ronda los 27 grados Celsius durante todo el año, con cielos despejados la mayor parte del tiempo. Actividades como el snorkel en la playa de Ulua y el surf en la cala de Kihei figuran como sus principales razones para elegir el destino.
El condado de Maui gestiona programas activos de conservación de cuencas hidrográficas para mantener la calidad del agua, algo que incide directamente en la experiencia del viajero.
South Maui Gardens, conocido localmente como “el oasis escondido de Kihei”, combina vivero, gastronomía callejera y espectáculos de hula en un mismo espacio.

3. Portland, Maine: puntuación perfecta en accesibilidad peatonal
De las 21 ciudades evaluadas por EatingWell, Portland fue la única que alcanzó 100 puntos sobre 100 en el índice de accesibilidad peatonal, con una media de 72 para el conjunto total.
La ciudad de 70.000 habitantes tiene una configuración compacta que permite recorrer el Old Port, el frente marítimo y barrios como el West End sin necesidad de transporte privado.
La posibilidad de recorrer una ciudad a pie no solo facilita el ejercicio, sino que también es la manera más directa de conectar con el ritmo y el carácter urbano.
En Portland, eso significa arquitectura victoriana, calles empedradas, bocadillos de langosta y cerveza artesanal local, todo dentro de un radio que se recorre a pie.
A 30 minutos, el Parque Estatal Bradbury Mountain ofrece senderos con mucha menos afluencia que el Parque Nacional Acadia.

4. Bend, Oregón: naturaleza accesible los 365 días del año
Situada a tres horas y media al sureste de Portland, en el estado de Oregón, Bend tiene más días soleados que nublados al año, lo que la diferencia del resto del noroeste del Pacífico.
Se trata de un destino donde el senderismo, el ciclismo, la equitación, el piragüismo y el descenso en flotador por el río Deschutes están disponibles sin desplazamientos prolongados.
En invierno, Mount Bachelor ofrece más de 4.300 acres (unos 1.740 hectáreas) de terreno esquiable en una de las temporadas más largas del país, abierta de noviembre a mayo.
La ciudad también trabaja en accesibilidad: Wanderlust Tours utiliza sillas de ruedas adaptadas para todo terreno, denominadas AdvenChairs, y hay rampas para kayaks y senderos adaptados de reciente construcción.
Los impuestos de alojamiento se destinan directamente a financiar mejoras en infraestructura de senderos.

5. Palm Springs, California: el destino del spa con temperatura garantizada
Un clima árido y soleado durante todo el año convierte a Palm Springs en un escenario natural para la cultura del spa.
Tal es su reputación, que cada septiembre, la ciudad celebra el Mes del Spa con paquetes especiales en distintos establecimientos.
En 2025 abrió Terra, un hotel boutique del centro que se presentó como el primer alojamiento de Palm Springs orientado específicamente al bienestar, con sauna de sal del Himalaya y sala de inmersión en agua fría incluidas.
Para quienes prefieren el exterior, el cañón de Tahquitz ofrece un recorrido de senderismo que termina frente a una cascada.

6. Santa Fe, Nuevo México: la mejor oferta gastronómica con raíces locales
Con 400 años de tradición vinícola y un mercado de agricultores que data de los años sesenta, Santa Fe integra la gastronomía como parte central de su identidad de bienestar.
El mercado reúne a más de 150 productores de 15 condados del norte de Nuevo México y abastece a restaurantes como Sage Bakehouse, Paper Dosa y Paloma con ingredientes cultivados en la región.
Más allá de la comida, Santa Fe tiene 138 acres de senderos sin correa en el parque Frank S. Ortiz, galerías en Canyon Road y el spa del Ojo Santa Fe Resort, donde se organizan encuentros con perros rescatados.

7. Asheville, Carolina del Norte: la mejor ciudad de bienestar de 2026
La primera posición del ránking tiene un trasfondo que va más allá del mérito turístico.
En septiembre de 2024, el huracán Helene devastó Asheville y sus alrededores. En el River Arts District, las inundaciones afectaron el 80% de los edificios.
La fundación sin ánimo de lucro RADA Foundation ha ayudado a más de 500 artistas y negocios a retomar su actividad desde entonces. El sector hotelero y de aventuras al aire libre avanza en la misma dirección.
Con 95.000 habitantes y ubicada en las Blue Ridge Mountains de Carolina del Norte, Asheville concentra una densidad poco habitual de atributos.
Entre ellos, una red de senderos en varios niveles de dificultad y el North Carolina Arboretum con más de 16 kilómetros de recorridos junto a la Blue Ridge Parkway.
A ellos se suman un distrito de artes activo a orillas del río French Broad, una oferta gastronómica basada en productos de los Apalaches y una sala de conciertos íntima, The Orange Peel, que ha recibido a Bob Dylan, The Killers y los Beastie Boys.
Para el ránking de EatingWell, esa combinación de datos objetivos y cohesión social resultó suficiente para colocarla en el primer lugar.
Para una ciudad que todavía reconstruye, el reconocimiento llega en el momento más oportuno.

Estas siete ciudades nos demuestran que el turismo evoluciona hacia formas más conscientes y que, por suerte, opciones de bienestar en Estados Unidos hay de sobra. Si te apasiona descubrir rutas escénicas y paisajes naturales donde el asfalto serpentea junto al océano Pacífico, te invitamos a explorar las maravillas naturales de la emblemática Highway 1 en Big Sur.
