Uno de los sueños infantiles más habituales en cualquier parte del mundo es poder visitar un parque de atracciones de Disney. Tal vez en estas nuevas generaciones las cosas estén cambiando un poco, pero para todos los que nos hemos criado con las películas de la productora norteamericana, visitar uno de sus parques era una experiencia inolvidable. La ambientación, los personajes, la magia en el ambiente y, por supuesto, las atracciones.
Lo que no muchos saben es que Disney, esa empresa siempre enfocada al público infantil y al entretenimiento blanco, ideó la que es considerada como la atracción más aterradora de la historia. Una especie de “teatro en movimiento” que resultaba tan aterrador, que la empresa tuvo que cerrarla tras apenas unos pocos años en funcionamiento.
Esta es la historia de “Extraterrorestrial Alien Encounter”.
Una experiencia de otro planeta
En los años 90, Disney ya se había asentado por completo como una de las marcas imprescindibles en lo que a parques temáticos se refiere. Con recintos en California, París y Florida, los parques vivían una época dorada, gracias al gran éxito que las películas estaban teniendo en la cartelera en ese momento.
En su idea de expansión para atraer no solo a los niños, sino también a los adultos, la gerencia de Disney se abrió a espectáculos algo más llamativos y oscuros. Fue entonces cuando se desempolvó una de las ideas que llevaban años dando vueltas por la empresa: una atracción basada en la película “Alien”.
Disney ya barajó la opción de crear una especie de montaña rusa de terror cuando la película de Ridley Scott rompió la taquilla a finales de los 70. En aquel momento, sin embargo, la idea se descartó por ser demasiado oscura e ir en contra de los valores más familiares de la empresa.
Años más tarde, el concepto se retomaría de la mano de Lucasfilm, con el propio George Lucas realizando el boceto de la historia para la atracción. Ahora ya no se basaría en Alien, sino que tendría su propio background. En 1993, el proyecto estaba listo, bajo el nombre de Extraterrorestrial: Alien Encounter.
Se decidió que la atracción se instalaría en la sección Magic Kingdom, dentro del recinto de Walt Disney World Resort en Orlando, Florida. En junio de 1995, Extraterrorestrial Alien Encounters fue abierta al público y no dejó indiferente a nadie.
Muchos fans aplaudieron el valor de Disney al apostar por una atracción que provocaba auténtico terror, añadiendo también gotas de humor negro. Sin embargo, otros tantos dejaron críticas negativas, precisamente por la intensidad de la atracción, que era demasiado aterradora para niños y jóvenes, alejándose del tono habitual del parque. Pero, ¿qué ocurría en realidad en Extraterrorestrial Alien Encounter, y por qué provocó críticas tan negativas?
En el espacio nadie puede oír tus gritos
Como era habitual en muchas de las atracciones de Disney, los visitantes recorrían primero un par de salas mientras esperaban a montarse en la atracción principal. Esto servía para añadir contexto y crear una ambientación acorde a lo que la empresa buscaba.
En este caso, la trama nos sumergía en una convención sobre tecnología alienígena, liderada por una marca llamada X-S Tech. Se nos presentaban los avances logrados en los últimos tiempos, incluyendo una tecnología de teletransportación que prometía ser revolucionaria. Aquello, por supuesto, ya empezaba a oler mal desde el principio.
A continuación, el visitante llegaba a la parte principal de la atracción y se sentaba en las butacas móviles, que pronto comenzarían a moverse. Rodeado por tecnología alienígena y criaturas extrañas, el visitante comenzaba a temer por su integridad. Las luces fallaban. El sonido no ayudaba precisamente a templar los nervios y, entonces, una de esas letales criaturas extraterrestres lograba escapar de su cautiverio y empezaba a pasearse entre las butacas.
Gracias a los efectos sensoriales, la atracción jugaba con los visitantes a través del sonido, golpes de aire en la nuca y movimiento de las sillas. Al poco, todo el mundo estaba gritando aterrado. Lo más divertido era que esa comunión de gritos facilitaba aún más la sensación de descontrol y terror. Escuchabas chillidos salvajes a tu alrededor y tú mismo comenzabas a gritar sin saber muy bien por qué.
La atracción cumplía con su cometido, que era ofrecer una experiencia abrumadora, aterradora a la par que divertida. Sin embargo, las críticas negativas no tardaron en llegar.
Extraterrorestrial Alien Encounter era demasiado intensa, provocaba auténtico pánico entre los más jóvenes. No era una atracción apta para un lugar como Disney. Los responsables del parque tomaron nota, aunque mantuvieron aquel espectáculo durante varios años más. Sin embargo, se canceló su expansión a otros parques, como el de Tokio, que iba a abrir sus puertas en aquella época. La suerte de los aliens estaba echada.
Finalmente, y ante el aluvión de quejas, la atracción fue cerrada en 2003, poniendo así punto y final a una apuesta arriesgada por parte de Disney que no salió como ellos esperaban.
En aquel momento, una atracción demasiado aterradora parecía no tener lugar en sus parques, a pesar de que otras como Haunted Mansion habían sido un éxito desde hacía décadas. Tal vez el concepto era demasiado oscuro, o la intensidad era insoportable para las mentes más jóvenes. Se trataba, al fin y al cabo, de pasarlo bien, no de salir traumado después de montar en la atracción.
No deja de ser curioso que Extraterrorestrial Alien Encounter diera paso a otra atracción protagonizada por un alien. El relevo lo tomó Stitch’s Great Escape!, basada en el pequeño alienígena azul de la película “Lilo & Stitch”, que acababa de ser lanzada en aquel momento. Con un tono mucho más humorístico y aventurero, la nueva atracción aprovechaba la mayoría de efectos de su antecesora, aunque dándole un giro a la historia para hacerla más acorde con el público objetivo del parque.
De aquella experiencia todavía hoy se guardan recuerdos en forma de pequeños vídeos que se pueden encontrar por la red. Pocas veces uno podía sentirse tan cerca de estar en la piel de la sargento Ripley, por ejemplo, enfrentándose a una criatura desconocida pero letal, con su aliento en tu nuca y pocas probabilidades de salvación.
Una aventura demasiado intensa y oscura para la Disney de principios de siglo, aunque tal vez ahora, con una sociedad algo más madura, Extraterrorestrial Alien Encounter pudiera tener una nueva oportunidad.
Me gustó mucho la disfrute no sabía que existió esa atracción y que la película de Lilo uso los efectos gracias muy interesante
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Sabía la historia de ésa atracción, pero no tuve la oportunidad de conocerla, ya que siempre he ido a Disneyland California y la ùnica vez que lo hice en Orlando, fue en 1985 y todavía no existía. Ojalá la volvieran a poner con la tecnología actual en California y en Florida.