Un muro de caliza de 1,5 kilómetros en Cal Orck’o, cerca de Sucre, guarda el mayor registro de huellas de dinosaurio del mundo: 12.092 pisadas de nueve especies distintas, todas de hace 68 millones de años.
El registro fue documentado por el equipo del paleontólogo suizo Christian Meyer y presentado por Bolivia ante la Lista Indicativa de la UNESCO. Esas marcas se agrupan en 465 rastros identificables.
Ningún otro yacimiento en el mundo reúne una concentración similar de icnitas de dinosaurio (huellas fósiles) en un solo sitio.
Un muro casi vertical que antes era una orilla
La pared está a cinco kilómetros del centro de Sucre, dentro de una cantera de caliza.
Sus trabajadores encontraron las primeras marcas en 1985, aunque la superficie completa no quedó expuesta hasta 1994, cuando la actividad minera retiró una sección mayor de roca y dejó a la vista buena parte del registro que se conoce hoy.
Hace unos 68 millones de años, durante el Cretácico Superior, esa zona era la orilla de un gran lago.
Los dinosaurios caminaban sobre el barro húmedo y dejaban impresiones que se secaban en los períodos de sequía. Posteriormente, capas de sedimento las cubrían y las protegían de la erosión.
El ciclo se repitió varias veces y por eso hoy aparecen pisadas superpuestas en distintos niveles de la misma pared.
Millones de años después, el levantamiento de los Andes inclinó ese terreno horizontal hasta dejarlo casi vertical, con una inclinación cercana a los 70 grados.
La formación supera los 100 metros de altura y pertenece a la Formación El Molino, una unidad geológica que se extiende por buena parte de Bolivia.
Qué muestran las pisadas, y qué no
Lo que hay en Cal Orck’o son icnitas: impresiones dejadas por el paso de los animales, no restos óseos.
A partir de la forma y la disposición de esos rastros, los investigadores identificaron al menos nueve tipos de dinosaurio, entre ellos saurópodos, terópodos, anquilosaurios, ornitópodos y titanosaurios.
Entre los hallazgos destaca un rastro continuo de varios cientos de metros atribuido a un tiranosaurio juvenil, conocido de forma informal como “Johnny Walker”. Se cuenta entre los recorridos individuales más largos registrados de un dinosaurio en todo el mundo.
La disposición de algunas huellas también aporta información sobre el comportamiento de los animales.
La cercanía y el paralelismo de ciertos rastros llevaron a varios investigadores a plantear que distintas especies se desplazaban en grupo por la misma orilla.
Un sitio protegido a medias
Cal Orck’o fue declarado Monumento Natural Paleontológico de Bolivia en 1998 y figura en la Lista Indicativa de la UNESCO desde 2003, bajo el nombre “Cal Orck’o: Footprints of Time” (Huellas del tiempo).
Aun así, la candidatura nunca llegó a una inscripción definitiva, en parte porque el terreno sigue siendo una cantera activa.
La extracción de caliza y las vibraciones de la maquinaria continúan erosionando parte de la pared, y con cierta regularidad se pierden sectores con huellas antes de que puedan documentarse.
El Parque Cretácico, inaugurado en 2006 junto a la cantera, busca compensar parte de ese desgaste. Ofrece recorridos guiados y un museo con réplicas de las especies identificadas y sus ingresos financian parte de las tareas de registro.
Visibilidad internacional reciente
El sitio ganó exposición fuera del ámbito científico a través de “One Strange Rock” (Un planeta extraordinario), la serie documental de National Geographic disponible en Disney+, que incluyó a Cal Orck’o como ejemplo de cómo una formación rocosa puede conservar un registro detallado de un período geológico completo.
La pared sigue erosionándose.
Cada temporada de lluvias deja algo menos de lo que había el año anterior y también, ocasionalmente, alguna huella que nadie había visto todavía.