En el corazón de su casco antiguo de Lugano, justo donde la exclusiva Via Nassa se abre al paseo marítimo, se erige el Hotel International au Lac.
Más que un alojamiento, es una auténtica cápsula del tiempo que ha visto pasar la historia de la ciudad desde 1906, manteniéndose fiel a su esencia en manos de la cuarta generación de la familia Schmid.
Lo que lo convierte en un lugar único, y que le ha valido el reconocimiento de la UNESCO como “Hotel Histórico con Honor, es su capacidad para conservar el esplendor de la Belle Époque sin sentirse anticuado.
En el Hotel International au Lac el pasado es un valor activo que convive con el confort moderno.

Un museo habitable y un legado familiar
Cruzar su entrada es acceder a una exposición viva. De hecho, el hotel cuenta con su propio museo centenario en la primera planta, donde se exhiben objetos y documentos que narran más de 120 años de hospitalidad.
Los salones del International au Lac están decorados con muebles antiguos, candelabros de cristal y techos altos que evocan una era de viajes pausados y elegancia natural.
Destacamos el “Blues Bar“, un rincón imperdible en el vestíbulo que rinde homenaje a los músicos y artistas que se alojaron en el hotel. La estética del espacio es única, con una colección de fotografías autografiadas que le dan un aire bohemio y sofisticado.
El hotel esconde también un jardín mediterráneo con piscina y una terraza de juegos (con ajedrez gigante incluido) que ofrece un refugio de paz en pleno centro histórico. Su atmósfera es tal que parece estar a kilómetros de distancia del bullicio de las boutiques de lujo.

Habitaciones con vistas al lago Lugano
Las habitaciones del International au Lac son el refugio perfecto para el viajero que busca autenticidad. Recientemente renovadas en 2024, han logrado un equilibrio magistral entre la nostalgia y la tecnología.
En total, el establecimiento ofrece 80 habitaciones que se adaptan a distintos perfiles de viajero, asegurando que cada huésped encuentre su propio rincón frente al lago.
Las Suites Panorama son el mayor reclamo. Sus balcones ofrecen vistas ininterrumpidas al Lago de Lugano y a los picos del Monte San Salvatore, permitiendo que la luz del Tesino inunde cada rincón.
Para quienes buscan una experiencia clásica, las habitaciones Dobles “Style” son la mejor apuesta. La decoración rinde homenaje a la historia del edificio, pero su equipamiento se amolda a todas las comodidades contemporáneas.
Por su parte, las habitaciones individuales se adecúan al viajero solitario y a quienes necesitan un espacio de trabajo tranquilo en el centro de la ciudad. Pero, a diferencia de otros hoteles históricos donde estas estancias suelen ser reducidas, aquí están diseñadas para ofrecer un refugio cómodo y funcional.
Siguiendo su filosofía de gestión familiar, el hotel ofrece estancias amplias pensadas para quienes viajan con niños. Estas habitaciones permiten disfrutar de la elegancia del entorno sin sacrificar el espacio necesario para la comodidad de todo el grupo.
Así como el resto de los espacios, las habitaciones del Hotel International au Lac están llenas de detalles que recuerdan la Belle Époque. Algunas estancias conservan camas con dosel y mobiliario estilo Luis XVI, ideales para quienes buscan un entorno con personalidad propia y fuera de lo estándar.
Además de las codiciadas vistas al lago, el hotel ofrece habitaciones que dan hacia el encantador casco antiguo de Lugano o hacia su jardín interior. Estas opciones suelen ser especialmente silenciosas, ideales para quienes priorizan el descanso absoluto tras un día de turismo por el cantón.
A pesar de esta estética histórica, el hotel ha integrado de forma impecable aire acondicionado de última generación y conectividad de alta velocidad, pensando también en el nuevo perfil de viajero que trabaja en remoto desde distintas partes del globo.

Sostenibilidad: el compromiso “Swisstainable”
Siguiendo nuestra línea de resaltar el lujo responsable, el International au Lac es un referente en Lugano. Operando bajo el sello, el hotel ha logrado hitos impresionantes que pocos edificios históricos pueden igualar:
- Han disminuido sus emisiones de CO2 en casi un 50% gracias a un sistema de gestión térmica de vanguardia.
- Funcionan con energía 100% renovable procedente de centrales hidroeléctricas suizas.
- El hotel apuesta por la economía circular, utilizando productos de limpieza ecológicos fabricados en Suiza y colaborando con artesanos locales para cada fase de sus constantes renovaciones.
Un desayuno con historia
Para cerrar la experiencia, el desayuno buffet se sirve en un comedor que destila la elegancia de los antiguos hoteles europeos.
Es el momento de disfrutar de productos locales del cantón de Tesino mientras se planifica el día con el Ticino Ticket (incluido con la estancia), que permite recorrer todo el cantón en transporte público de forma gratuita.













