El Telescopio Nancy Grace Roman lleva el nombre de la mujer que impulsó la plataformas espaciales de observación. Fuente: NASA

Doce días para que tu nombre despegue al espacio a bordo del nuevo telescopio de la NASA

Gratis, en menos de un minuto: así puedes poner tu nombre en la misión que intentará descifrar la expansión del universo.
26.06.2026
Publi
Publi

El telescopio espacial Nancy Grace Roman, el observatorio más ambicioso de la NASA tras el James Webb, partirá el 30 de agosto de 2026 con algo insólito a bordo: los nombres de cualquier persona que se registre en el sitio web oficial antes del próximo 12 de julio.

La agencia habilitó una plataforma en línea donde los interesados pueden inscribir su nombre para que viaje grabado en una tarjeta SD adherida al observatorio. El registro es gratuito, tarda menos de un minuto y, como resultado, genera un pase de abordaje descargable.

El gesto simbólico acompaña a una misión que, en términos científicos, podría redefinir lo que se sabe del universo.

El Roman fue diseñado para resolver interrogantes fundamentales en los campos de la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.

Publi

Para cumplir esos objetivos, cada imagen captada por el telescopio abarcará una porción del cielo mayor que el disco aparente de la luna llena. El objetivo de la misión es acumular hasta 20.000 terabytes de datos en sus primeros cinco años.

Un nombre a un millón de kilómetros de la Tierra

La iniciativa no es nueva para la NASA.

En este momento hay nombres a bordo del róver Perseverance en Marte, del Parker Solar Probe y de la misión Europa Clipper, en camino hacia la luna de Júpiter.

Publi

La agencia lleva años usando estas campañas para acercar la exploración científica al público general. Pero en el caso del Roman, la conexión tiene una dimensión particular: el telescopio lleva el nombre de una mujer que dedicó décadas a luchar por que esa clase de proyectos existiera.

Que cualquier persona pueda inscribir su nombre en esa misión (y viajar, aunque sea simbólicamente, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra) es, en cierta medida, el mismo gesto que Nancy Grace Roman repitió durante años desde su escritorio en la NASA: apostar por algo que todavía no existe, pero que vale la pena construir.

Un espejo donado y cien veces más potente que el Hubble

El Roman lleva un espejo principal de 2,4 metros donado por la Oficina Nacional de Reconocimiento de los Estados Unidos.

Publi

El diámetro es idéntico al del Hubble, pero la tecnología que lo rodea cambia por completo la escala de lo que puede observar.

Donde el Hubble tardaría 2.000 años en procesar cierta cantidad de datos, el Roman lo haría en un año. Su campo visual es al menos 100 veces mayor, lo que le permite barrer franjas enormes del cosmos en mucho menos tiempo.

Se espera que, durante su misión, detecte 100.000 exoplanetas y mida la luz de mil millones de galaxias.

Para lograrlo, empleará principalmente la técnica de microlente gravitacional, que permite identificar planetas en órbitas remotas o incluso aquellos que no orbitan ninguna estrella.

Publi

Los equipos científicos calculan superar la marca de 1.000 exoplanetas hallados con este método, lo que multiplicaría por cinco el registro actual.

La pregunta que más le interesa responder

La energía oscura es la gran incógnita que persigue al Roman.

Hace 100 años, la humanidad supo que el universo se expande; hace 25, que esa expansión se acelera. Ese hallazgo derivó en un Premio Nobel, pero lo que todavía no está claro es si esa aceleración cambia con el tiempo ni qué la produce exactamente.

Publi

El telescopio recopilará datos de millones de galaxias para ayudar a responder esa pregunta y construir uno de los mapas más completos del cosmos jamás realizados.

Además, investigará fenómenos de alta energía y de corta duración, como colisiones de cadáveres estelares y eventos de disrupción de mareas provocados por agujeros negros.

El nombre detrás del telescopio

El Roman lleva el nombre de la doctora Nancy Grace Roman (1925–2018), primera jefa de astronomía de la NASA, considerada la “madre” del telescopio Hubble por su papel en impulsar las plataformas espaciales de observación.

Publi

Fue ella quien gestionó ante el Congreso de los Estados Unidos los recursos para que esa clase de proyectos fueran posibles. Murió en 2018, sin ver el telescopio que hoy lleva su nombre, pero sí el Hubble que ayudó a construir.

El Roman operará desde una órbita alrededor del punto de Lagrange 2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, el mismo punto donde trabaja el James Webb.

Allí, la estabilidad gravitacional entre el Sol y la Tierra permite mantener los instrumentos fríos y los consumos de combustible al mínimo.

El observatorio llegó al Centro Espacial Kennedy el 21 de junio a bordo de la barcaza Pegasus.

Publi

Las inscripciones para enviar nombres cierran el 12 de julio. El observatorio despegará el 30 de agosto a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.

Continúa explorando

El mundo tiene más de lo que te han contado

Lugares remotos, historias enterradas, experiencias que las guías no mencionan. Únete a más de 10.000 exploradores curiosos y recibe nuestras mejores historias cada semana.

Comentarios

Recibir notificaciones cuando me respondan
Selecciona tu notificación:
guest

0 Comentarios
Los más antiguos
Los más recientes Los más votados

LO + LEÍDO

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing
El mundo más allá de los viajes

El mundo tiene más de lo que te han contado

Lugares remotos, historias enterradas, experiencias que las guías no mencionan. Únete a más de 10.000 exploradores curiosos y recibe nuestras mejores historias cada semana.