¿Te imaginas vivir en una ciudad donde apenas sale el sol durante el invierno? ¿Un lugar donde nunca oscurece del todo durante el verano? Puede que no suene muy apetecible para la mayoría, pero Tromsø, en Noruega, ha logrado convertirse en una de las capitales boreales del planeta gracias a su urbanismo moderno y a su intensa vida social y cultural.
La ciudad con más habitantes dentro del Círculo Polar Ártico tiene mucho que ofrecer a quienes viven en ella, desde estudiantes de todo el mundo hasta los propios lugareños, curtidos en esos inviernos fríos y eternos.
Tromsø es la capital de la región del norte de Noruega, un lugar inhóspito si lo miramos en un mapa, pero que bulle de vida cuando nos acercamos a sus calles.
La localidad está diseñada en diferentes distritos, que se van extendiendo no solo por la isla principal en la que está su centro histórico, sino también por otras pequeñas islas de alrededor, conectadas con puentes.
Un lugar que sorprende por su modernidad y sus edificios vanguardistas, pero también por conservar su propia identidad, incluida la fascinación por una de las criaturas más populares del folclore nórdico: los trols.
Tromsø, la ciudad boreal más poblada y moderna
Si hablamos de Noruega, la mayoría de las personas sabrán situar este país europeo en el norte de Escandinavia. Su capital, Oslo, es una de las ciudades más vibrantes del viejo continente y los expertos en geografía también conocerán Bergen, una ciudad costera situada algo más al norte, con una espectacular universidad que le sirve de motor cultural y social.
Sin embargo, pocos conocen Tromsø, la ciudad más importante de la región al norte del país. De hecho, se trata de la localidad boreal más poblada, con más de 70.000 habitantes, lo cual no parece mucho hasta que la localizamos en el mapa.
En pleno Círculo Polar Ártico, Tromsø destaca por ser un lugar muy cosmopolita y moderno, que ha sabido adaptarse a las necesidades de su población y a su singular orografía.
La ciudad se erige sobre una gran isla del mismo nombre y se ha ido expandiendo hacia las islas cercanas, ya que esta región del norte de Noruega cuenta con miles de ellas.
La conexión entre estas islas principales mediante modernos puentes ya es un punto llamativo de Tromsø, pero hay mucho más.
Una gran universidad atrae a jóvenes de todo el mundo y sus calles están llenas de cafés, restaurantes y tiendas en edificios de arquitectura vanguardista.
Desde hace siglos, Tromsø ha sido uno de los principales centros religiosos de Noruega, en particular de la Iglesia Episcopal de Noruega. También creció mucho en su momento como puerto pesquero.
Actualmente, la ciudad también destaca por su cultura, sus festivales de cine, teatro y música y sus museos.
De hecho, aquí encontramos el Polarmuseum, dedicado por completo a la exploración ártica y a la región polar, o el Tromsø Museum en la propia Universidad, donde se estudia la historia de la población oriunda, los sami.
Pero seguramente el lugar que más sorprende a los visitantes es el Museo del Trol, el primero del mundo dedicado a esta figura fantástica, muy popular en el folclore noruego.
Una exploración inmersiva a la figura de los trols
Ubicado en un precioso edificio blanco, lo cierto es que por fuera el Museo del Trol no llama demasiado la atención. Pero una vez que nos decidimos a entrar, es como si hubiéramos cruzado un umbral fantástico para conocer la tierra olvidada de los trols.
Estas criaturas humanoides son ampliamente reconocidas en la mitología nórdica y han llegado incluso a obras como “El Hobbit” o a la reciente película “Trollhunters”, uno de los mayores éxitos del cine noruego.
En un entorno de realidad virtual podemos conocer mucho mejor la historia del trol y cómo su influencia ha sido decisiva en la cultura noruega. A través de vídeos, lecturas y audios, disponibles en varios idiomas, el museo nos abre un nuevo mundo en el que los trols son totalmente reales y conviven con los humanos, una idea que todavía pervive en algunas zonas del país.
Estas criaturas pueden variar mucho de tamaño, pero lo más habitual es que, en esta zona de Noruega, los trols sean diminutos y traviesos, casi como los trasgos en otras culturas europeas.
El museo incluye un recorrido por numerosos cuentos de hadas protagonizados por estas criaturas, así como su aparición en otros medios como el cine, la televisión o incluso los videojuegos.
Se trata, además, de un museo interactivo que puede interesar tanto a adultos como a niños, ya que incluye diversos juegos y actividades para que los más pequeños se acerquen a la figura del trol de forma divertida.
El Museo del Trol es, en definitiva, una de las visitas obligadas en Tromsø, esta ciudad ubicada casi en el fin del mundo, que guarda muchos secretos interesantes para quienes se atrevan a descubrirlos.