El 28 de febrero será una de las pocas noches de esta década en las que se podrán ver seis planetas a la vez en el cielo. La última vez que se dio una configuración similar fue en 2022.
Poco después de la puesta de sol, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se posicionarán en una estrecha franja celeste, ofreciendo una oportunidad singular para observar la mecánica del sistema solar desde la superficie terrestre.
Este tipo de alineaciones, conocidas como “desfiles planetarios”, son poco frecuentes porque dependen de que los distintos periodos orbitales coincidan en posiciones favorables vistas desde la Tierra.
Una formación de esta magnitud no se repetirá con características similares hasta el año 2040, lo que convierte esta noche en una ocasión especialmente relevante para los aficionados a la observación astronómica.
Además, en esta ocasión la visibilidad será especialmente favorable, ya que el evento tendrá lugar durante las primeras horas de la noche, evitando las dificultades de la observación de madrugada.
Los protagonistas del desfile planetario del 28 de febrero
La observación se dividirá entre los planetas visibles a simple vista y los que requieren instrumentación.
Venus, con una magnitud de -3.9, actuará como el faro principal en el horizonte occidental, seguido por la presencia imponente de Júpiter en el este, ubicado cerca de la constelación de Géminis.
Saturno presentará una luz dorada y estable en Piscis, mientras que Mercurio requerirá mayor atención: su proximidad al Sol lo situará muy bajo en el horizonte y solo será visible durante unos minutos tras el crepúsculo.
Para quienes busquen una experiencia técnica, Urano y Neptuno completan la formación. Urano se situará cerca del cúmulo de las Pléyades, lo que permitirá observarlo con binoculares bajo cielos oscuros.
Neptuno, el más esquivo, se localizará a apenas un grado de Saturno, lo que facilitará su observación para quienes utilicen telescopios.
Consejos prácticos para la observación
Para apreciar el fenómeno con éxito, la precisión temporal es fundamental. Aquí hay algunos consejos prácticos para aprovechar la alineación planetaria del 28 de febrero.
- Mercurio y Venus serán los primeros en ocultarse tras el horizonte, por lo que conviene salir a observar cuanto antes tras la puesta de sol. La mejor ventana para ver los seis planetas a la vez será entre los primeros 30 y 45 minutos del crepúsculo.
- Se recomienda buscar espacios con el horizonte oeste libre de obstáculos físicos y de contaminación lumínica.
- Un detalle distintivo de esta noche será la presencia de la luna, iluminada al 90%. Si bien su brillo facilitará la localización de Júpiter, la intensidad de su luz podría dificultar la visión de los planetas más tenues como Urano.
- Para diferenciar los planetas de las estrellas, el observador debe fijarse en la estabilidad de la luz. Mientras las estrellas titilan debido a la atmósfera terrestre, los planetas mantienen un brillo constante.
- Para maximizar la experiencia, se recomienda utilizar herramientas de cartografía estelar como Star Walk, Stellarium o Sky Guide, que permiten identificar cada punto de luz en tiempo real mediante realidad aumentada.
- Para fotografiar el evento, la NASA sugiere usar un trípode para evitar trepidaciones y desactivar el enfoque automático de la cámara para evitar que se pierda en la oscuridad.
- En cuanto a la configuración manual, se recomienda un ISO bajo (entre 100 y 400) para reducir el ruido visual y un tiempo de obturación inicial de 1/100, ajustándolo según la luz ambiental disponible en el lugar de observación.
Un fenómeno de larga duración
Aunque el 28 de febrero se identifica como el momento de mayor proximidad visual, la NASA señala que el desfile no es un evento de una sola noche.
La ventana de observación se extiende durante un par de semanas, lo que permite observar el desplazamiento de los cuerpos celestes a medida que avanzan en sus respectivos ciclos.
Conviene recordar que los seis planetas no están realmente cerca unos de otros: la alineación es un efecto óptico derivado de nuestra posición en la Tierra. Aun así, ver tantos mundos del sistema solar reunidos en una misma porción de cielo es una oportunidad que no se presenta a menudo.
La próxima alineación comparable no llegará hasta 2040, así que merece la pena buscar un cielo despejado y dedicar unos minutos a mirar hacia arriba.
