La oficina de turismo de Maine firmó una alianza con Calm, la aplicación de salud mental más descargada, para promocionar el turismo de bienestar a través de una colección de meditaciones y paisajes sonoros grabados en bosques, lagos y tramos de costa del estado.
La colección se llama “Forged by Nature: The Mindful Magic of Maine” e incluye una Sleep Story narrada, dos series de meditación, dos paisajes sonoros y una Breathe Bubble, un formato breve de respiración guiada que ofrece la aplicación.
Todo el contenido está ambientado en sitios reales del estado, no en escenarios genéricos, lo que distingue esta alianza de otras campañas de turismo con aplicaciones de bienestar.
Los lugares detrás de los audios
La Sleep Story transcurre en el Fields Pond Audubon Center, una reserva de 229 acres (unas 93 hectáreas) en Holden, a pocos minutos de Bangor, administrada por Maine Audubon.
El lugar combina un estanque de más de 77 hectáreas con bosques, humedales y prados, y es uno de los puntos de observación de aves más visitados del centro del estado.
Las meditaciones se ubican en el North Maine Woods y en las costas de Lubec, en el llamado Bold Coast.
Lubec es el municipio más oriental de Estados Unidos continental y alberga el faro West Quoddy Head, con su característica franja roja y blanca. La zona es conocida por sus acantilados que caen directamente al mar y por avistamientos de ballenas desde la costa.
Los paisajes sonoros se grabaron en Katahdin Woods and Waters, un monumento nacional de más de 87.000 acres (unas 35.000 hectáreas) designado en 2016 por el entonces presidente Barack Obama, y en un puerto de la costa central de Maine.
El monumento limita con Baxter State Park, la reserva donada al estado por el exgobernador Percival Baxter bajo la condición de que permaneciera “para siempre salvaje”: sin electricidad, sin caminos pavimentados y con acceso restringido a vehículos motorizados.
La Breathe Bubble, por su parte, ambienta un recorrido en canoa dentro de ese mismo parque.
El argumento detrás de la alianza
Según la Oficina de Turismo de Maine, más de la mitad de quienes visitaron el estado en otoño de 2025 dijeron que su principal motivo para viajar fue escapar del estrés cotidiano y encontrar un espacio de descanso.
Esa cifra es la que impulsó la búsqueda de un canal narrativo distinto al de la promoción turística tradicional y explica por qué la oficina eligió asociarse con una aplicación de bienestar en lugar de una campaña publicitaria convencional.
La elección de Calm no es casual.
La compañía supera los 180 millones de descargas de su aplicación insignia, está disponible en 190 países y en 10 idiomas, y en los últimos años sumó una división de salud corporativa que factura contenido a más de 100.000 organizaciones.
Para Maine, la alianza funciona como una forma de posicionar sus paisajes frente a una audiencia que ya busca experiencias de relajación, sin depender únicamente de los canales turísticos tradicionales.
Una tendencia que crece a nivel global
El movimiento se inscribe en un fenómeno más amplio.
Según el Global Wellness Institute, la economía del bienestar alcanzó un récord de 6,8 billones de dólares en 2025 y el segmento de turismo de bienestar es uno de los que más rápido crecen dentro de esa cifra.
Parte de ese crecimiento responde a un cambio de preferencias: cada vez más viajeros buscan experiencias cercanas, de bajo impacto y centradas en el descanso, antes que grandes desplazamientos.
Encuestas de la industria calculan que más del 40 % de los viajeros ya eligen un destino específicamente para sentirse más cerca de un entorno natural.
En ese contexto, un estado con parques que exigen desconectarse (literalmente, sin señal ni electricidad, como ocurre en Baxter) tiene un argumento distinto al de otros destinos de bienestar más orientados al spa o al lujo.
La colección “Forged by Nature” ya está disponible dentro de la aplicación Calm, aunque la experiencia de fondo (la de esos lugares) permanece donde siempre estuvo: en el bosque, sin necesidad de ningún dispositivo para percibirla.
