Vulcan Point es un islote que se levanta en el lago que ocupa el cráter principal del volcán Taal, en Filipinas. Se trata de una de las dos únicas islas del mundo ubicadas dentro de un lago que a su vez está dentro de otra isla dentro de otro lago. Suena complicado, pero es así.
El acceso está prohibido desde 2020 y la restricción sigue vigente. El volcán Taal registra erupciones freatomagmáticas menores de forma recurrente, por lo que el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) mantiene la isla entera bajo alerta permanente.
Vulcan Point se encuentra en Luzón, la isla principal de Filipinas.
Dentro de Luzón está el lago Taal.
En el interior del lago Taal se levanta Volcano Island, la isla volcánica donde ocurren todas las erupciones históricas del sistema.
Dentro de Volcano Island hay un segundo lago, formado en 1911 tras una erupción que hundió el piso del cráter principal.
Finalmente, dentro de ese lago está Vulcan Point, el remanente de un antiguo cono volcánico que sobresale del agua.
En geografía, este tipo de anidamiento se clasifica por órdenes: un lago dentro de una isla genera una isla de “primer orden”; repetir el patrón suma un nivel cada vez.
Vulcan Point corresponde a un caso de tercer orden, uno de los dos ejemplos catalogados en el planeta.
No es el ejemplo más grande de su tipo
La comparación obligada es con Canadá.
En 2007, el geógrafo Josh Calder identificó una isla sin nombre dentro de un sistema de lagos en Victoria Island, Nunavut, revisando imágenes satelitales.
Esa isla, de unas 1,6 hectáreas, es mayor que Vulcan Point y hoy se considera la de tercer orden más extensa registrada. Ningún ser humano confirmó haber pisado ese punto de Canadá, puesto que el sitio más cercano con población, Cambridge Bay, está a casi 150 kilómetros y no hay caminos que lleguen hasta allí.
Un volcán pequeño con una caldera desproporcionada
Taal mide apenas 311 metros en su punto más alto, lo que lo convierte, según varias fuentes especializadas, en el volcán activo de menor altura del mundo.
Esa cifra oculta la escala real del sistema: la caldera que contiene todo el conjunto (lago, isla, cráter e islote) mide entre 25 y 30 kilómetros de diámetro y se formó por una serie de erupciones ocurridas hace miles de años, la más violenta de las cuales alcanzó una magnitud VEI 6 en la escala de explosividad volcánica, comparable a la erupción del Pinatubo en 1991.
Volcano Island, la isla que contiene el cráter, cubre unos 23 kilómetros cuadrados y está formada por más de cuarenta conos y cráteres superpuestos.
Un lago que era agua salada hasta 1754
Hasta el siglo XVIII, el lago Taal no era un lago cerrado: se conectaba con la bahía de Balayan a través del río Pansipit, un canal navegable por donde circulaban barcos.
La erupción de 1754 selló ese canal y aisló el agua, que con el tiempo perdió su salinidad. Las especies marinas que quedaron atrapadas se adaptaron al nuevo ambiente de agua dulce, y de ese proceso surgieron dos especies que hoy no existen en ningún otro lugar del planeta: el tawilis (Sardinella tawilis), la única sardina de agua dulce conocida, y la serpiente Hydrophis semperi, una de las dos únicas serpientes marinas del mundo capaces de vivir exclusivamente en agua dulce.
Ambas especies están en riesgo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasificó al tawilis como especie en peligro en 2018, tras registrar una caída de al menos el 50 % de su población en una década por sobrepesca y contaminación.
A la serpiente la clasificó como vulnerable, amenazada por el deterioro de la calidad del agua y por la costumbre de los pescadores de matarla al confundirla con una especie peligrosa para el ser humano.
Un volcán que no deja de moverse
Taal es el segundo volcán más activo de Filipinas y uno de los más vigilados del país. Su erupción de enero de 1911 mató a 1.334 personas y esculpió el cráter que hoy contiene Vulcan Point.
En enero de 2020, una nueva erupción evaporó por completo ese lago y dejó a Vulcan Point sin agua alrededor. Solo en marzo de ese mismo año las lluvias lo devolvieron a su condición de isla.
La actividad no se detuvo. Durante junio de 2026, Phivolcs registró erupciones freatomagmáticas menores casi cada semana, con columnas de gas y ceniza de entre 300 y 2.400 metros de altura, aunque el nivel de alerta se mantuvo en 1 sobre una escala de 0 a 5.
La agencia clasifica a Volcano Island como Zona de Peligro Permanente y prohíbe el acceso a la isla, la navegación en el lago y los vuelos sobre el área. Pese a la prohibición, algunos cuidadores de jaulas de peces continúan residiendo de forma irregular en el lugar.
El paisaje completo (volcán, lago, islas y especies únicas) figura en la lista indicativa de la Unesco para el Patrimonio de la Humanidad desde hace años, aunque todavía no ha sido evaluado de forma definitiva.
Mientras tanto, la única forma de observar Vulcan Point es a través de las cámaras de monitoreo de Phivolcs y de las imágenes satelitales que documentan cada nuevo episodio eruptivo.