El Mar de Cortés, al que Jacques Cousteau llamó “el acuario del mundo”, tendrá en agosto un nuevo testigo en su orilla. Aman abrirá Amanvari el 1 de agosto de 2026 en el Cabo del Este, Baja California Sur, lo que marcará la primera presencia del grupo suizo en México y su sexta propiedad en América y el Caribe.
El nombre del hotel proviene del sánscrito: aman significa “paz” y vari, “agua”. Una elección precisa para una propiedad ubicada donde las arenas del desierto se encuentran con el Mar de Cortés.
Un rincón de Baja que el turismo masivo no alcanzó
El Cabo del Este no es Los Cabos. Es lo que queda cuando se dobla a la izquierda en el aeropuerto en lugar de a la derecha. Un tramo costero durante mucho tiempo eclipsado por la vecina Los Cabos, definido por playas vacías, llanuras desérticas y las aguas turquesas del Mar de Cortés.
Su aislamiento ha frenado históricamente el desarrollo. Lo que llegó, llegó con cuidado: Costa Palmas, una comunidad privada de 607 hectáreas (1.500 acres) que alberga también un yacht club y el Four Seasons Resort Los Cabos, inaugurado en 2019. Amanvari será la segunda propiedad hotelera dentro de ese ecosistema.
Detrás del resort, las montañas de la Sierra de la Laguna. Frente a él, tres millas de costa transitable, orquídeas orgánicas y un mar que acoge unas 900 especies de peces, el 39 por ciento de los mamíferos marinos del planeta y un tercio de las especies de cetáceos, según registros científicos del área.
18 casitas y una gastronomía de Baja, con raíces en Japón e Italia
Con apenas 18 habitaciones y una colección limitada de residencias privadas, Amanvari está concebido para preservar la exclusividad y la privacidad que definen a la marca. No hay pasillos con decenas de puertas. No hay lobby con multitudes.
Las casitas responden a una estética contemporánea y orgánica que difumina la frontera entre el interior y el exterior. Dieciocho de ellas ocupan posiciones elevadas sobre el paisaje; algunas se ubican junto al estero o directamente sobre la arena.
Los interiores se articulan en una gama de tonos arena que replica los colores del terreno circundante. Terrazas a cielo abierto, cerámicas de encargo y obras originales de artistas mexicanos completan cada espacio.
La oferta gastronómica de Amanvari combina los restaurantes de autor de cocina japonesa e italiana (Sesui y Arva) con propuestas más enraizadas en el territorio. En Luma, las tradiciones costeras toman forma a través de la cocina a fuego abierto, mientras que The Lounge funciona como un espacio de coctelería y conversación sin premura.
El abastecimiento es, en parte, propio. Costa Palmas mantiene unas 7 hectáreas (18 acres) de huertas y granjas orgánicas que proveen al resort de producción de temporada.
A la propuesta se suma un spa con seis salas de tratamiento privadas, dos Hydro Houses con banya y hammam, un gimnasio disponible las 24 horas y un temazcal contemporáneo, el ritual de sudación prehispánica que el resort recupera en un formato actualizado.
El resort es solo para adultos. Un detalle que dice tanto sobre el tipo de huésped al que aspira como sobre el silencio que quiere ofrecer.
El primero, con años de retraso
Amanvari llega al mercado con cerca de seis años de retraso sobre los planes originales. Lo que no ha cambiado es la apuesta: Aman posiciona este resort como una extensión significativa de su presencia en América, en el marco de una expansión que incluye Aman Beverly Hills (2027), Aman Miami Beach (2026) y Amancaya en las Bahamas.
Las reservas están abiertas para estancias a partir del 1 de agosto de 2026. El aeropuerto más cercano es San José del Cabo, a unos 45 minutos en automóvil. Para quienes prefieran llegar más cerca, la pista de Punta Colorada está a solo 20 minutos del resort.
El Cabo del Este siempre estuvo ahí. El mundo simplemente tardó en encontrarlo.