Las Montañas Arcoíris de Zhangye Danxia, en la provincia china de Gansu, parecen un paisaje retocado digitalmente.
Franjas de color rojo, amarillo, verde y violeta se suceden sobre laderas de varios cientos de metros de altura. El color no se debe a ningún pigmento artificial.
La coloración proviene de minerales depositados hace más de 100 millones de años, cuando esta región árida del noroeste chino tenía un clima mucho más húmedo que el actual.
Dónde está y qué la distingue de otros paisajes con el mismo nombre
El geoparque se ubica en las estribaciones de las montañas Qilian, en el corredor de Hexi, una antigua ruta comercial del noroeste de China, a unos 40 kilómetros de la ciudad de Zhangye.
Conviene hacer aquí una aclaración importante: Zhangye Danxia no forma parte del sitio Patrimonio de la Humanidad “China Danxia”, declarado por la UNESCO en 2010.
Esa distinción corresponde a otros seis paisajes de roca roja ubicados en el sur y el sureste subtropicales del país, en las provincias de Guangdong, Fujian, Hunan, Jiangxi, Guizhou y Zhejiang.
Zhangye, en cambio, recibió en julio de 2020 la categoría de Geoparque Mundial de la UNESCO, un programa distinto centrado en el valor científico y educativo del sitio, no en su preservación como patrimonio cultural o natural.
La confusión entre ambas categorías es habitual porque comparten el nombre “danxia”, un término que describe cualquier paisaje formado por capas de arenisca y conglomerado rojo, moldeadas por el levantamiento tectónico y la erosión.
La palabra proviene del monte Danxia, en Guangdong, donde geólogos chinos describieron el fenómeno por primera vez en la década de 1920.
Zhangye es apenas uno de varios paisajes danxia repartidos por el país, pero el único cuya paleta de colores alcanza semejante diversidad.
Cómo se formaron las franjas de color
La explicación más citada resume la formación en 24 millones de años de sedimentación.
No obstante, un estudio publicado en la revista científica Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology sitúa el origen de estas capas en el Cretácico Inferior, hace entre 125 y 100 millones de años.
En ese momento, una serie de movimientos de extensión y fracturación de la corteza terrestre abrieron una serie de cuencas (entre ellas la cuenca de Zhangye) que se llenaron progresivamente de sedimentos.
El mismo estudio analizó 155 perfiles de paleosuelo, es decir, suelos fosilizados preservados dentro de las capas de roca, y detectó al menos once etapas distintas de humedad.
La conclusión desafía la primera impresión que tiene cualquier visitante: el clima en el que se depositaron estas capas era considerablemente más húmedo que el entorno semiárido que rodea hoy al geoparque.
Las franjas de color, entonces, no son un producto del desierto, sino el registro de un pasado bastante más lluvioso.
Millones de años después, el mismo movimiento tectónico que levantó el Himalaya elevó esta región y expuso las capas sedimentarias a la erosión fluvial y eólica.
Ese proceso, sostenido durante un tiempo geológico considerable, esculpió las crestas, torres y valles que hoy recorren los visitantes.
Por qué cada franja tiene un color distinto
El rojo predominante proviene de la hematita, un óxido de hierro que se forma cuando el hierro contenido en los sedimentos reacciona con el oxígeno.
Las franjas amarillas y marrones se deben a otros óxidos, como la goethita y la limonita. El verde, menos frecuente, aparece por la presencia de clorita o arcillas ricas en silicatos de hierro.
Estos minerales no se mezclaron en el momento del depósito, sino que se acumularon en episodios sedimentarios distintos, cada uno con su propia composición química, lo que explica por qué los límites entre colores son tan nítidos y no se difuminan entre sí.

Un paisaje que no se dio a conocer hasta el año 2000
A pesar de sus más de cien millones de años de antigüedad, Zhangye Danxia es un destino turístico sorprendentemente joven.
El paisaje permaneció al margen del turismo masivo hasta el año 2000, cuando un periodista y un agricultor local, Lei Yixing, lo dieron a conocer a través de un artículo en un periódico regional.
Las fotografías generaron sorpresa inmediata: en 2008 el sitio fue declarado reserva provincial y, pocos años después, geoparque nacional.
Una región de minorías étnicas y geología antigua poco conocida
El geoparque completo incluye las Colinas Coloridas, la zona de Binggou Danxia, el corredor cultural yugur y el área de investigación geológica de Jiuquan.
En total, cubre 1.289,71 kilómetros cuadrados, una superficie mucho mayor que la franja de colinas de colores que suele fotografiarse y que a menudo se presenta como si fuera la totalidad del geoparque.
Su núcleo administrativo, el condado de Sunan, es el único condado autónomo yugur de toda China: un 56,5 % de la población local pertenece a minorías étnicas, entre ellas yugures, tibetanos, mongoles, hui, manchúes, dongxiang y bonan.
Dentro de los límites del geoparque hay además un hallazgo geológico de relevancia internacional, poco mencionado fuera de los círculos científicos: la secuencia ofiolítica de Jiuquan (Nueve Fuentes), un fragmento de corteza oceánica antigua, preservado desde una zona de colisión de placas del Paleozoico temprano.
Fue estación de estudio durante el 30.º Congreso Geológico Internacional en 1996, mucho antes de que las franjas de colores de Zhangye se volvieran virales en las redes sociales.
