Hay dos islas en Japón a las que todos los amantes de los gatos han querido ir en algún momento y, si no lo han deseado, probablemente sea porque no sabían de su existencia.
Se trata de las islas de Aoshima y Tashirojima, cada una de ellas diferente pero con lo esencial en común: los gatos se han convertido en los reyes de la isla y son más numerosos que los humanos.
Isla de Tashirojima: un refugio gatuno al norte de Japón
La isla de Tashirojima es uno de los lugares más frecuentados por los amantes de los gatos en Japón. Además de ser un sitio en el que podrás ver y alimentar a muchos gatitos, también podrás disfrutar de unas rutas increíbles con vistas a todo el océano y conocer la isla del Manga.
La ciudad principal de esta prefectura, Ishinomaki, fue destruida por completo por el tsunami de 2011. De hecho, aún se pueden ver algunos edificios que quedaron tras la destrucción, como una forma de guardar en el recuerdo lo que ocurrió y estar prevenidos para lo que pudiera venir. Sin embargo, esta isla de gatos se vio intacta y no sufrieron las consecuencias.
La vida en Tashirojima es muy rural. Antiguamente, las personas se dedicaban a la producción de gusanos de seda principalmente. De hecho, esta es la razón principal por la que aparecieron tantos gatos: los habitantes de la isla comenzaron a cuidar a estos gatos semi salvajes y a alimentarlos para que, a cambio, evitaran que las ratas se comieran sus gusanos.
Y esto les hizo poner una regla importante: los perros no son bienvenidos en la isla.
De esta forma, los felinos comenzaron a reproducirse al mismo tiempo que la población humana también descendía, buscando otras zonas donde hubiera más oportunidades laborales.
A día de hoy, se estima que hay unos 100 habitantes en la isla y unas cinco veces más gatos que humanos.
La isla cuenta con muchas zonas boscosas, por lo que muchos de los gatos viven de manera salvaje y otros sí se integran con las personas.
Existe la Island Station, que es un lugar donde se les da de comer y también los visitantes pueden dejar donaciones para los gatos de la isla.
Tanto es el amor por los gatos en Tashirojima, que hay un santuario para ellos, pues los japoneses entienden que cuidar de los gatos es cuidar de tu buena fortuna y de no hacerlo, estarás proyectando un difícil futuro para ti.
También hay un curiosísimo alojamiento en la isla del Manga con cabañas en forma de gato, las cuales puedes visitar para pasar la noche. Al día siguiente toma el ferry para vivir una experiencia más completa.
Isla de Aoshima: un reino de gatos en peligro
La isla de Aoshima se encuentra en el sur de Japón y es menos frecuentada que Tashirojima, especialmente porque su acceso es más complejo, aunque también es reconocida como una de las más populares islas de gatos.
Si bien originalmente Aoshima fue una isla deshabitada, a partir de 1636 comenzó a cobrar vida por la reubicación colectiva de varias familias. En 1945, la isla contaba con unas 900 personas.
Sin embargo, el número de habitantes ha ido disminuyendo progresivamente por el fallecimiento y migración de las personas que buscan lugares con mejores oportunidades. En 2019 solo se registraban 6 personas en la isla y se estima que había más de 80 gatos.
Las causas de esta sobrepoblación gatuna fueron algo similares. En este caso, la mayor parte de la población se dedicaba a la pesca, y para combatir la plaga de ratas en los barcos, comenzaron a cuidar y alimentar a los gatos.
La isla recibía donaciones de alimentos de todo Japón y esto les permitía poder cuidarlos más atentamente.
En los últimos años, se ha comenzado a esterilizar a los gatos de la isla porque cada vez hay menos personas que se hagan cargo de ellos y, además, se cree que la isla podría quedar deshabitada en unos cinco años, ya no solo por la avanzada edad de sus habitantes, sino que también por las difíciles condiciones climáticas de la isla.
Aún hoy siguen yendo algunos curiosos a la isla, ya que además de concentrar ese gran número de felinos, también pueden visitar las ruinas de lo que un día fue el hogar de muchos.
