Situada frente a la costa del mar Rojo, la mezquita de Al Sahaba destaca en el paisaje urbano de Sharm el-Sheikh.
Más allá de los circuitos tradicionales de las pirámides de Giza o del centro histórico de El Cairo, la península del Sinaí ofrece un contexto cultural distinto. Aquí se encuentra esta ciudad egipcia, famosa por su infraestructura costera y sus arrecifes de coral.
De allí que muchos turistas que ya han recorrido los monumentos y templos egipcios más importantes, o incluso hayan hecho un crucero por el Nilo, escapen a descansar unos días en las playas de Sharm el-Sheikh.
En este contexto, explorar la mezquita de Al Sahaba resulta el complemento perfecto para el turismo de sol y relajación.
Recorrido por la mezquita Al Sahaba
La mezquita de Al Sahaba es una invitación a todo aquel que desea comprender cultura y la fe islámica en un destino de calibre internacional.
Inaugurada en 2017 y diseñada por el arquitecto egipcio Fouad Tawfik Hafez, destaca por sus minaretes y elementos arquitectónicos del periodo otomano y mameluco perfectamente integrados con elementos modernos.
Media hora es suficiente para dar un paseo tranquilo por Al Sahaba. Aunque, los aficionados a la fotografía pueden destinar una buena parte del tiempo en capturar los detalles con el lente de sus cámaras.
Lo mejor es aprovechar las horas de la mañana o el atardecer. En esos momentos el lugar está menos concurrido y la luz del sol le da al lugar un toque especial. También es importante planificar la visita por fuera de los horarios de oración y respetar el código de vestimenta.
Lo primero que se aprecia es la fachada construida con materiales que emulan la piedra caliza, una cúpula de 36 metros del altura y arcos que remiten a la tradición islámica clásica. Los minaretes, por su parte, alcanzan los 76 metros de altura y son visibles incluso desde el mar.
Como toda mezquita, destaca por su gran sala de oración con lámparas de araña que le dan calidez al ambiente. Las alfombras, las columnas y paredes con inscripciones en árabe dan nota de que cada detalle fue minuciosamente planificado.
Saliendo de la sala de oración, los jardines ornamentados con fuentes y palmeras invitan nuevamente a la contemplación. Y, para profundizar más en la cultura islámica y en su influencia en Egipto, están la biblioteca y el Centro Cultural Islámico Internacional, dos espacios situados en la misma mezquita.
En un destino marcado por la biodiversidad marina del mar Rojo y el turismo de lujo, la mezquita Al Sahaba se presenta como un referente arquitectónico y un centro de divulgación cultural clave para la comprensión de la fe islámica en la región.